333 Brasil organizó una misión técnica con una delegación de aproximadamente 20 profesionales españoles, quienes visitaron Brasil entre el 12 y el 19 de abril de 2026 en un viaje de benchmarking centrado en la producción porcina y la industria cárnica. INNOVACC, clúster catalán del sector cárnico y de la proteína alternativa, reunió a representantes de las principales empresas cárnicas de Cataluña, un representante de la Generalitat de Catalunya y el propio equipo de INNOVACC. Los perfiles de los participantes reflejaron el carácter estratégico de la misión: directores generales, consejeros delegados, responsables de granjas y responsables de investigación y desarrollo.
La agenda, diseñada por 333 Brasil, se estructuró con visitas exclusivas a entornos corporativos y centros de referencia, sin acceso a granjas ni unidades de producción primaria. La prioridad era comprender cómo las empresas e instituciones visitadas organizan sus modelos de negocio, estructuras de gestión y estrategias de innovación. Este formato garantizó que el benchmarking se realizara a nivel estratégico y ejecutivo, respetando los protocolos sanitarios de las empresas visitadas.

El itinerario incluyó la región Sur, cuna histórica de la producción porcina brasileña y referente nacional en densidad de producción, tecnología y organización de la cadena de suministro. Esta elección no fue casual: el Sur concentra una parte significativa de la producción nacional y alberga algunas de las granjas más avanzadas del país en términos de manejo y bioseguridad. La segunda etapa llevó a la delegación a la región Centro-Oeste, que en las últimas décadas ha consolidado su posición como frontera para la expansión de la proteína animal, impulsada por su proximidad a la producción de cereales y el aumento de las inversiones en infraestructura agroindustrial.
Brasil es el cuarto mayor productor y el tercer mayor exportador de carne de cerdo del mundo. Para las empresas europeas que buscan escala, eficiencia e innovación como referentes de competitividad, el país representa un destino de aprendizaje natural y, cada vez más, un interlocutor estratégico para el sector global.
La visita refuerza la importancia de las conexiones entre países con una sólida tradición en la producción de proteína animal y destaca un movimiento cada vez más necesario en el sector: un crecimiento basado en el intercambio de experiencias, la construcción conjunta de soluciones y una visión a largo plazo para la producción porcina mundial.


